Crecimiento económico y ninis: Paradoja del Desarrollo en la República Dominicana | Julio Díaz

17 oct 2016

 Datos: Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo (ENFT).

Se estima que un 20.3% de la población entre 15 y 24 años en América Latina y el Caribe (ALC) son parte del grupo conocido como ninis: jóvenes que no trabajan ni estudian.[1] Esta condición no afecta a todas las regiones del mundo por igual. En los países de alto ingreso existe apenas un 11.2% de ninis entre 15 y 24 años. Sin embargo, esta proporción de jóvenes, pertenecientes a esta categoría se duplica para el resto del mundo: por encima del 22%. En ALC, el 48% de los ninis se concentran en hogares pobres o vulnerables[2], con el 29% se encuentra en condiciones de vulnerabilidad, mientras que el 19% vive en condiciones de pobreza.[3]

Hoyos, Rogers y Székely (2016) señalan un dato interesante para la región: “a pesar del crecimiento del PIB de más del 50% en términos reales entre 2000 y 2010, y del descenso significativo de la pobreza y la desigualdad durante ese periodo, se registró una disminución apenas marginal en la proporción de jóvenes en la categoría nini.” Postulan que la disminución de capital humano que provoca este fenómeno tendrá efectos negativos en el crecimiento a largo y mediano plazo.

República Dominicana (RD) no es la excepción: entre 2010 y 2015 más de 20% de la población juvenil son ninis. Más preocupante es el poco avance experimentado en el país para revertir esta tendencia tomando en cuenta que el crecimiento promedio del PIB para ese periodo superó el 5% anual.

El 55% de los hogares dominicanos cuenta con al menos una persona nini para el año 2015. Estos hogares poseen un ingreso mensual (US$598.0 al mes) considerablemente inferior al de aquellos hogares en los que las personas jóvenes trabajan y/o estudian (US$809.5 al mes). En adición, los hogares con ninis presentan una tasa de pobreza 1.4 veces superior a la exhibida por los hogares sin ninis, con un ingreso de US$191.3 mensual.

Al analizar los datos educativos en la cohorte entre 15 y 24 años, se observa un fenómeno paradójico: aun cuando la proporción de mujeres con nivel universitario o superior es 1.6 veces más alta que la de los hombres[4], seis de cada diez jóvenes en la condición nini son mujeres. Esto pudiera estar relacionado con las actividades domésticas relegadas a éstas.

Otro factor que impacta esta situación es el embarazo adolescente.  De 217 países, la RD ocupa el puesto 170 a nivel mundial con una tasa de fertilidad adolescente[i] de 98.4 nacimientos, duplicando con creces la tasa exhibida por los demás países de renta media y con una magnitud similar a la fertilidad adolescente del África Subhariana.

Aun cuando, las jóvenes logran insertarse en actividades generadoras de ingresos, el Cuadro 1 muestra que las dominicanas tienen roles muy definidos en el mercado laboral, limitando sus posibilidades de entrada o de movilidad entre grupos ocupacionales. Los varones se concentran en puestos como administradores y gerentes, y las mujeres en actividades de menor rango, como empleadas de oficina, aunque un 59% de ellas se insertan como profesionales científicas e intelectuales. La tendencia es similar con los ingresos mensuales, existe una brecha de 21.8% a favor de los hombres.

El fenómeno de los ninis conduce a un deterioro de las capacidades nacionales, disminuyendo la posibilidad de crecimiento y profundizando las situaciones de exclusión y pobreza. Asimismo, compromete el desarrollo humano y aumenta la desigualdad de género.

Se requiere desarrollar políticas inclusivas como intervenciones basadas en el enfoque de ciclo de vida, acceso a los servicios básicos de educación y salud, apoyo en la transición de la escuela al trabajo, detección temprana de jóvenes que abandonan el sistema educativo, puesta en marcha del seguro de desempleo y acceso igualitario al sistema de pensiones, entre otras. Con el advenimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, existe la oportunidad de discutir y enfrentar un fenómeno social que amenaza con retroceder logros alcanzados en la última década en materia de igualdad, desarrollo humano sostenible y crecimiento económico.

[1] Banco Mundial 2016

[2] Según metodología PNUD-BM sobre estratos sociales en ALC los grupos vulnerables se refiere a hogares que perciben entre US$4.00 y US$10.0 per cápita y los pobres, medios de US$4 dólares.

[3] Informe Regional de Desarrollo Humano 2016, PNUD.

[4] Asimismo, el 37% de los varones solo alcanzan la primaria frente a 23% de las mujeres.

[i] Tasa de nacidos vivos por cada mil mujeres entre 15 y 19 años en 2014.